¿Qué pasó con la burbuja inmobiliaria?

La verdad es que nos lo hemos preguntado muchas veces, porque con el famoso estallido de la citada burbuja inmobiliaria todo cambió en nuestro país: ¿qué pasó con la cuestión? ¿Se siguen haciendo obras? Pues parece que al menos hay un elemento que todavía se puede ver en nuestras ciudades, como bien podemos leer en el artículo que os enlazamos: las grúas de construcción. Y si las grúas aún resisten eso significa que se continúan haciendo obras.

Pues sí, estos elementos metálicos resisten incólumes el paso del tiempo y aguantan las embestidas terribles de la crisis. No podemos sino afirmar que ahora que parece que todo se ha depurado de una forma evidente solamente aguantan en pie las empresas más fuertes y consolidadas. Y por supuesto en el caso de las construcciones que ahora se llevan a cabo, se utilizan materiales de buena calidad con precios más atractivos que hace unos años, donde parecía que solamente se construía con la más baja estofa.

Por eso pensamos que puede ser interesante que leas el artículo que te hemos enlazado y te percates por ti mismo que aunque la crisis sigue galopando desbocada todavía hay soluciones. Claro que sí…

¿Principio o fin?

Decía Winston Churchill, primer ministro británico durante la II Guerra Mundial, que la finalización del conflicto no era el fin, ni siquiera era el principio del fin. Se trataba más bien del final del principio. Y la verdad es que estas bellas palabras ilustran a la perfección qué sentimos los españoles ante esta crisis tan feroz que nos está golpeando de forma incesante.

La Red hierve con el asunto, eso está claro, pero hay artículos muy agudos que ponen de manifiesto cuál es la verdadera situación, como por ejemplo uno muy interesante que os enlazamos por si queréis leerlo. Haz clic aquí para ello.

Lo que está claro, y eso al menos los ciudadanos lo vamos viendo cada vez con mayor evidencia, es que los políticos no parecen capaces de sacarnos de ésta. Así que tendremos que tomar la responsabilidad, de nuevo, sobre nuestros hombros, porque si no no saldremos del pozo. Y eso es algo que necesitamos hacer urgentemente.

Conviértete en un emprendedor

Dicen las estadísticas económicas que la dinámica de crecimiento para 2013 va a ser tímidamente favorable a finales de año, ya que hasta entonces no se generará empleo y no se reestructurarán los indicadores financieros actuales. Sin embargo, esos mismos informes también advierten del enorme peso que están adquiriendo los pequeños y medianos empresarios (PYMES), los cuales con su esfuerzo y dedicación están levantando al país y alejándolo de la lamentable situación en la que se encuentra inmerso. Vamos a repasar algunas cuestiones de interés que tienes que saber para rentabilizar una idea.

Lo primero es lo primero: busca y localiza el mejor modo de promocionarte. Puedes tener un negocio estupendo, pero si nadie te conoce no existes. Así de  sencillo. Por eso te ofrecemos un link para que conozcas el mejor listado de empresas en España y te adhieras a él. Comprobarás cómo el mero hecho de estar en Internet es elemental para que fuera de tus fronteras locales sepan que existes y puedan contar contigo.

Segunda cuestión: rentabiliza al máximo tu imagen. Si tienes la posibilidad de crear un negocio y piensas que tu idea es buena, adelante, sácale el mayor beneficio posible. Habla con sitios de posicionamiento, utiliza las redes sociales para extender tu nombre, créate una página Web propia… De lo que se trata es de sacar la mayor rentabilidad y no tener que depender del boca a boca para ello.

Es también fundamental que encuentres la financiación adecuada para no hundirte en el proceloso mar de la falta de liquidez. Ya sabemos que la situación actual no es muy halagüeña y que las entidades bancarias no prestan el dinero con la alegría con la que lo hacían antes, pero si buscas y no te desesperas al final encontrarás el método para proveerte de dinero sin que ello suponga tener que dilapidar tu patrimonio personal.

Tienes que pensar en algo que es fundamental: el cliente. Si eres una empresa de servicios esta cuestión es primordial, porque nada consigue mayores y mejores resultados que tener contenta a la clientela. Puede ser que algunos no opinen de forma positiva sobre tu negocio, es normal, no podemos gustar a todo el mundo. Pero obtener un alto grado de satisfacción entre la gente de la calle te va a permitir fidelizar a muchas personas, lo cual es algo esencial si quieres contar con una base sólida sobre la que cimentar tu éxito empresarial.

Así que no te lo pienses más y adelante. Tienes ante ti una tarea ingente, enorme, pero a la vez muy gratificante para tu tranquilidad y la de los tuyos. Por tanto mirada al frente, postura relajada y sin miedo: piensa siempre que tú eres muy válido.