5 consejos para ahorrar en la compra

Todos queremos tener más dinero a final de mes, eso es una realidad. Si eres de esas personas que al final del mes revisan lo que han gastado, probablemente te darás cuenta de que se pueden arañar unos euros teniendo en cuenta algunos aspectos básicos y muy sencillos de seguir que, además, no cambiarán prácticamente nada ni los productos que compras, ni tus hábitos. Aquí los tienes:

1) Elige el comercio adecuado

No suele ser muy rentable comprar todos los productos en el mismo establecimiento. Muchos nos atraen con ofertas, es cierto, pero si haces toda la compra, unos precios bajos se compensan con otros más altos. Para ello, lo mejor es saber que ahora están proliferando muchos establecimientos, tipo mayorista pero de venta al público, pero que incluyen fruterías, carnicerías y pescaderías, y suelen tener mejor calidad y mejor precio que  las grandes superficies o los economatos del barrio, que además presumen de Precios bajísimos.

Así que, busca en tu zona que seguro que hay buenos comercios donde puedes encontrar gran variedad de productos frescos y a muy buen precio.

2) Amarás la fruta fea

Como lo oyes -o mejor dicho, como lo lees-. No te dejes embaucar por un aspecto inmaculado de las frutas y verduras. Seguro que si tienes familia en el pueblo, con huerto, habrás visto que las frutas más ricas no son precisamente las más redondas, ni las más bonitas. Para ser exactos, no tiene nada que ver. La fruta está rica cuando es de temporada, y además está a mejor precio. Conocer cuál es la temporada de cada producto hará que todos tengan mejor sabor, disfrutes más y encima puedas comprar más barato. Para darte una referencia, te recomendamos el precio límite de 0’99€/Kg. Te sorprenderás de los resultados.

3) Ve a comprar con una lista cerrada. Y sin hambre.

Este consejo es tan antiguo como real. Pero funciona. Si llevas la lista, planificada para elaborar el menú semanal, ahorrarás mucho dinero. El problema es dedicar tiempo y conocimientos a elaborar un menú semanal, cerrado, pero si lo piensas, es todo lo que vas a comer esa semana, por tanto, ¿para qué comprar otras cosas?

El problema viene cuando vamos a comprar con hambre, que nos paseamos por el pasillo de los chocolates, las galletas y los snacks con los ojos como platos, y terminamos inevitablemente comprando alimentos que no nos hacen ningún favor.

4) Las marcas blancas son tus amigas

Te sorprenderías de los excelentes productos que puedes comprar recurriendo a marcas blancas. Quizás no tienen la publicidad, ni el envasado tan bonito de primeras marcas, pero realmente puedes encontrar muy buenos productos, a mucho mejor precio. Sin embargo, esto no siempre pasa; hay sectores en los que lo barato acaba siendo caro, como en el caso de los suplementos deportivos.

También es cierto que hay algunos productos “fetiche”, y que por alguna razón nos encantan. Hay quien tiene la costumbre del sabor de un determinado cacao para el desayuno, o unos cereales, o unos yogures. Tampoco es grave, pero te recomendamos que, como norma general, descubras qué marcas blancas encajan con tus gustos y con los comercios de tu zona.

5) Ajusta las cantidades

Si has cumplido todo lo anterior, sobre todo la parte de tener una lista de la compra cerrada y ajustada a tu menú semanal, el último paso es solamente calcular aproximadamente las cantidades. Por poner un ejemplo, si tienes que comer una manzana al día, y haces una compra semanal, no tiene mucho sentido comprar 20 manzanas. Cuando las veas estropearse, no las veas como manzanas. Míralas como dinero. Y verás como la próxima vez tienes más cuidado


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